¡Qué impresionante fachada posee este monasterio! Nos encontramos frente al Monasterio de las
Monjas de la Purísima Concepción de Nuestra Señora La Virgen María. Fundado en el siglo XVI por la
ilustre dama local, Doña Juana Jiménez Camacho, este lugar comenzó como hospital destinado a
atender a los pobres y enfermos. La señora Jiménez Camacho fue una mujer ejemplar, conocida por su
generosidad y su firme deseo de ayudar a los más necesitados.
El Callejón de las Monjas, que da nombre a esta zona, se caracteriza por su estrechez y frescura. Fue
construido en 1699 bajo la dirección del arquitecto Diego Moreno Meléndez para reforzar la iglesia de
Santa María. Su atmósfera sombría y misteriosa lo convierte en un espacio único, por el que pasan las
procesiones de Semana Santa, entre ellas la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la talla más venerada
de Arcos. Esta obra del maestro Jaime Velardi, datada en 1600, recorre las calles del pueblo con gran
solemnidad cada Jueves Santo, extendiendo su bendición a los fieles.
Por último, quisiera mencionar al Santísimo Cristo de la Vera Cruz, la imagen más antigua de Arcos,
datada en 1540. Con su rostro de dolor y su corona de espinas, es un símbolo de la devoción popular
durante la Semana Santa.
Así llegamos al final de nuestro ameno recorrido. Pero antes de separarnos, os invito a seguirme en la
despedida.