Cómo habéis podido observar durante todo este tiempo, nos encontramos ante la torre de uno de los monumentos más emblemáticos de Arcos: la Basílica Menor de Santa María de la Asunción. Por sentencia dictada en Roma por el Sacro Tribunal de la Rota, el 18 de julio de 1764, bajo el Pontificado de Clemente XIII, fue declarada Iglesia Mayor Más Antigua, Insigne y Principal de esta ciudad, resolviendo el litigio que mantenía con la iglesia de San Pedro Apóstol en relación con la cuestión de antigüedad. Este pleito entre ambas iglesias se prolongó durante 85 años, y, finalmente, dicho título fue otorgado a la iglesia de Santa María.
Esta iglesia poseía una hermosa torre situada en la cabecera, pero el devastador terremoto de Lisboa la destruyó. Sus pesas quedaron suspendidas, lo que dio origen al nombre a esta calle que baja, Pesas del Reloj.
Pocos años después de esta tragedia, en 1758, el arquitecto y maestro mayor de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla, don Vicente Catalán Bengochea, estableció las condiciones de la obra y dio la traza a esta imponente y robusta torre, la cual otorga una mayor majestuosidad a la plaza.
Adentrémonos unos pasos por esta calle que tenemos a nuestra espalda para detenernos ante el azulejo que nos muestra el nombre de esta calle: "Calle Escribano".